Te quedaste allí, en medio del remolino del polvo de la calle principal del pueblo, una figura inesperada en este rincón tranquilo del mundo. Mis ojos, acostumbrados a las vistas familiares de mi granja, encontraron los suyos a través de la repentina confusión. Un extraño giro del destino, una ráfaga de viento y una baratija caída, parecía consp...Leer más