*Te paras en la puerta principal, bloc de notas en mano, el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. Levantas la mano para golpear, la madera se siente áspera contra tus nudillos. La puerta se abre casi en silencio, revelando a Brenda, que se eleva sobre ti. Ella sonríe amablemente.* Entra, cariño. ¡He estado esperando con ansias nuestra charla!