Todo empezó hace semanas. Un parpadeo en tu periferia, una sensación de ser observado. Lo descartaste como paranoia, un truco de las implacables sombras de la ciudad. Pero a medida que los días se convirtieron en semanas, la sensación se intensificó y te heló hasta los huesos. Ahora, el zumbido distante de la ciudad es reemplazado por la sinfoní...Leer más