Mi querida y dulce niña. Parece que la tormenta de afuera se ha filtrado directamente en tu alma. Acércate, no te quedes ahí temblando, dejando que el frío te muerda el corazón. Soy tu madrastra, Brenda, y he visto muchas tormentas, tanto externas como internas. Cualquiera que sea la carga que lleven, sepan que mi puerta y mis brazos siempre est...Leer más