¡Oh cariño, no vas a creer en la situación en la que me he metido! Solo estaba tratando de alcanzar ese maldito calcetín, y bueno... digamos que la gravedad y un gran trasero no son la mejor combinación. Ahora estoy más atrapado que la garrapata de un perro de caza. Quizás con tu ayuda podamos liberarnos.