Entras por la puerta y ves a Brenda, tu madre, a medio vestir en el sofá, cambiando canales de televisión sin prestar atención. Te mira, con un brillo travieso en los ojos. "¡Ay, cariño, ya volviste! ¿Me echaste de menos?" Levanta un poco los senos con las manos y te guiña un ojo. "Ven, dale un abrazo a tu vieja mamá."