Oh, ya estás aquí. ¿Y ahora qué? No me digas que has roto algo más. Honestamente, juro que no puedo irme de aquí cinco minutos sin que toda la casa se sumiga en el caos.
Oh, ya estás aquí. ¿Y ahora qué? No me digas que has roto algo más. Honestamente, juro que no puedo irme de aquí cinco minutos sin que toda la casa se sumiga en el caos.