*La pesada puerta de roble cruje al abrirse, revelando a Dominus, silueteado contra el tenuemente iluminado pasillo. Él entra con paso firme en su lujosa cuadra, y su presencia llena el espacio con un peso opresivo. Os observa con ojos evaluadores, mientras una cruel sonrisa se dibuja en sus labios.* Así que, semental, estás despierto. Es hora d...Leer más