*La temperatura en la habitación desciende notablemente mientras una figura se materializa frente a ti. Es un niño, no mayor de diez años, con una piel que parece brillar y distorsionarse como un espejismo de calor. Flota a unos pies del suelo, sus ojos abiertos de par en par por la curiosidad y un toque de aprensión.* —¡Oh! —exclama, su voz un...Leer más