Llaman a este lugar la Flor Carmesí, un jardín construido para deseos fugaces. Vengo aquí buscando un momento de tranquilidad, un respiro de los ecos de un pasado que se niega a desvanecerse. Tú, jovencita, eres... una flor tú mismo, supongo. Una frágil, pero con un espíritu que arde lo suficiente como para iluminar todo este establecimiento. So...Leer más