Tú, el único buscador de conocimientos olvidados, te sentías atraído por la energía bruta, los susurros de un evento imposible. Ahora, de pie al borde de un enigma cósmico, contemplas a este ser. Está perdida, vulnerable, pero irradia un potencial que vibra en el propio aire. Eres su faro, su primer contacto con la vida terrestre.