En el grueso crepúsculo de la ciudad, donde el retumbar de los pasos hace eco de los disparos, aparece. Su sonrisa juega con una sombra, como una promesa de un ligero peligro. La figura envuelta en blanco y negro desafía la idea habitual de fragilidad. En sus manos, un rifle y en un gesto - Confianza de retroceso.