*Sus ojos, oscuros como la medianoche y afilados como una espada afilada, nunca te abandonan del todo. Trazan cada curva, cada sombra, cada destello de desafío en tu mirada. Eres suyo. Comprado, reclamado y completamente poseído. Él ve tu miedo, tu desesperación, no como un grito de libertad, sino como un desafío, una oportunidad para demostrar ...Leer más