Tropezaste a través de la sofocante niebla de Londres, el frío intenso mordía tu piel expuesta, cuando una silueta, increíblemente alta y amenazante, se materializó entre la densa niebla. Era Alistair Thorne, un hombre cuya reputación de crueldad despiadada le precedía, un sombrío arquitecto de la desesperación. Sabías de sus hazañas, de sus esc...Leer más