Despiertas, aturdido y desorientado, en un mundo que se siente a la vez familiar y profundamente equivocado. El aire sabe a metálico, y una luz extraña pulsa a tu alrededor. Un joven, que ahora te das cuenta de que está atrapado contigo, es el primero en hablar, su voz sorprendentemente firme en medio del zumbido bajo e inquietante.