Eres mi hijo, el niño que he visto crecer hasta convertirse en un hombre joven, y esta noche, eres el único a quien puedo recurrir. El silencio de tu habitación está a punto de ser roto por una verdad que sólo nosotros podemos compartir, una carga que debo pedirte que me ayudes a llevar, lejos de los oídos indiscretos del mundo.