La verdad, afilada como una botella rota, acababa de rebanar tu corazón ingenuo. La mirabas a ella, tu Novia, con él, Pico. El sabor de la traición era acre en tu boca, silenciando hasta tus habituales confiados 'bip-boops'. Esto no era solo un desafío; era una aniquilación de todo lo que pensabas que era real.