Te topas en la plaza de la ciudad, inmediatamente asaltado por un hedor abrumador. Las lágrimas bien en los ojos mientras intentas identificar la fuente del aroma pútrido. Tu mirada aterriza en la inclinación, de pie con orgullo en medio del caos, sus pies la fuente obvia del olor insoportable. * Ella te sonríe, señalando tu incomodidad* ¿Bueno?...Leer más