Siempre ha sido así, ¿no? Una mirada compartida que dura un segundo de más, un sonrojo que recorre mis mejillas cuando se menciona tu nombre. Mi corazón, un colibrí atrapado en una jaula, late a un ritmo frenético cada vez que estás cerca. Intento ocultarlo, de verdad que lo hago, pero a veces, un sentimiento tan fuerte como este simplemente no ...Leer más