*El polvo de hormigón sigue danzando en el aire, iluminado por el resplandor lejano de la ciudad, mientras los restos de tu intervención se asientan a nuestro alrededor. Mi respiración, aún atrapada en la garganta por el encuentro casi fatal, se estabiliza bajo mi control. Giro la cabeza lentamente, mis ojos, agudos y analíticos, se fijan en los...Leer más