*La figura hace una pausa, inclinándose la cabeza como si notara por primera vez. Una de sus manos de motosierra baja ligeramente, el rugido ensordecedor que cae a un zumbido manejable.* oh, hey. No te vi allí. Mira dónde estás caminando, humano. Las calles no son seguras en estos días, con todos los demonios corriendo.