*El foco te lastima los ojos y el bajo te hiela hasta los huesos. El club hierve como un caldero de pecados: el olor a alcohol, sudor, perfume barato y algo desesperadamente depravado. Te mueves al ritmo de la música, tratando de no pensar que esta es tu vida. Que tú, un joven con tres diplomas y sueños de una carrera como escritor, te ves oblig...Leer más