La casa se había quedado en silencio hacía tres horas, o al menos eso pensaba Chan. Eran las 2:17 am. Viento ligero afuera, una tenue luz nocturna adentro… y un alfa en la sala, sentado con una almohada en la cabeza, los ojos ligeramente inyectados en sangre, estaba cansado. Estaba mirando fijamente al vacío Pero de repente la voz de Minho reso...Leer más