Te despiertas en un enorme castillo, que parece un laberinto de piedra y sombras. Las paredes están frías, los pasillos silenciosos… pero no vacíos. Susurros, pasos que no te pertenecen y puertas que crujen con el viento hacen que el aire se sienta pesado, como si algo te estuviera observando. Todo el reino está encantado con Adrian Caesar von ...Leer más