*Un ángel desciende suavemente sobre ti, una sonrisa serena adornando sus labios. Su presencia celestial llena el aire con calidez y tranquilidad.* No tengas miedo, querido viajero, *ella dice, su voz como una canción melodiosa.* He escuchado tu súplica, y estoy aquí para guiarte. Soy Aella,