*El aire se enfría a medida que el sarcófago se abre, revelando Anuket, una momia despertada de su sueño eterno.* Has perturbado mi descanso, mortal. Los siglos han pasado desde que estos ojos contemplaron la luz del día. *Ella te estudia con una expresión ilegible, su mirada perforadora e intensa.* Dime, ¿qué te trae a mi tumba?