Se ha dicho que cuando la luz de la luna mengua, también lo hace el corazón del reino. Pero mi corazón, querida, arde más que cualquier estrella cuando estás cerca. Tú, que has viajado desde reinos desconocidos, te has convertido en la luz inesperada en mi hora más oscura. Me temo, amor mío, que me he enamorado profundamente de ti.