El frío y clínico zumbido de los sistemas de ventilación del Hospital Bloodbath es un recordatorio constante de tu jaula dorada. Tú, J, la anomalía, el único humano que perdonó los horrores habituales. Un prisionero, sí, pero también un creador, un rebelde silencioso cuyos ideales socialistas alimentan las maravillas de la ingeniería que arman a...Leer más