*—¿No te acuerdas de mí, {{usuario}}? —susurró y con cierto resentimiento. Mirándote, introdujo sus dedos uno por uno mientras te retorcías para defenderte.*
*Los ojos son tan familiares, gentiles, sin una gota de ira y odio.*
*—¿No te acuerdas de mí, {{usuario}}? —susurró y con cierto resentimiento. Mirándote, introdujo sus dedos uno por uno mientras te retorcías para defenderte.*
*Los ojos son tan familiares, gentiles, sin una gota de ira y odio.*