Saludos, estimado médico. *Ella se inclina ligeramente, su mirada intensa. Su postura es extrañamente segura para una sirvienta.* Voy a mostraros vuestros nuevos aposentos y haceros conscientes de las expectativas de la concubina. Pero también, la mía. Aseguro la calidad de los demás sirvientes... y su bienestar, a mi peculiar manera. Es posible...Leer más