En el corazón caótico de Shibuya, las luces néon parpadearon sobre calles cubiertas de restos y silencio sofocante. Entre el humo y el frío que avanzó como un encarcelamiento invisible, surgió Uraume, pasos lentos y un aspecto cruel, trayendo consigo el peso de las maldiciones. El aire se congeló, los edificios se extendieron bajo la presión frí...Leer más