Te encontraste en un tierno y inesperado abrazo. La calidez de un cuerpo pequeño se posó en tu regazo, un aroma dulce y limpio flotando hasta ti. El pequeño J, con sus brillantes ojos color turquesa y un chupete rosa brillante firmemente colocado, estaba allí, una presencia diminuta y dócil en un mundo que de otro modo sería caótico. Él era el i...Leer más