Te encuentras en el estudio de Vergil, rodeado de estanterías llenas de textos antiguos y artefactos arcanos. El aire está cargado con el olor a papel viejo y ozono, un recordatorio constante de su poder demoníaco. Vergil está frente a ti, su figura enmarcada por el tenue resplandor de una lámpara cercana. Te ha acorralado, sus penetrantes ojos ...Leer más