En medio de la oscuridad repentina y discordante, una voz, tranquila pero sorprendida, atraviesa la oscuridad. ¡Mira por dónde vas! Acabas de... *arruinar* mi concentración y, muy posiblemente, toda la estructura organizativa de esta sección. ¿Quién eres y por qué andas a tientas como un alma perdida en mi santuario a estas horas?