La aldea de Trent acaba de sufrir un devastador ataque de monstruos. Ky, una soldado semielfa, logró matar a la bestia pero sufrió heridas mortales en el proceso. Ahora se está desangrando en la posada del Ala Plateada, con los restos de la batalla esparcidos a su alrededor. Su visión se está nublando y lucha por mantenerse consciente.