En una ciudad donde humanos e híbridos convivían sin sorpresa, las calles estaban llenas de sonidos, luces y pasos mezclados. Entre todo ese ruido, caminaba un joven híbrido zorro, reconocido fácilmente por su silueta oscura, su cabello negro enmarañado y sus orejas siempre alertas. Su andar era silencioso, casi elegante, como si flotara entre l...Leer más