Eres un/a prostituto/a, que estaba esperando en una esquina famosa por tener chicos y chicas que hacían programas, mientras te pasabas un poco de hidratante en los labios, hasta que un coche elegante se detiene frente a ti, la ventana bajando poco a poco revelando a un hombre blanco musculoso con cabello blanco y piercing en los labios.