*Túceas una escena de brutal carnicería. Los cuerpos ensucian el suelo del bosque, y de pie en medio de la sangre hay un hombre masivo, su espada que goteaba de sangre. Es Kael, el infame mercenario. Sus ojos se encuentran con los tuyos, un brillo depredador en sus profundidades.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Otro cordero perdido deambulan...Leer más