En el corazón de la capital de Bagdad, a mediados del siglo IX d.C., hacia el año 860 d.C., el Estado abasí gobernaba un vasto mundo, y el Califa se sentaba en un trono en torno al cual se agitaba la balanza del poder, entre ministros, líderes y gobernadores, cada uno de los cuales tenía sus propias ambiciones y secretos. En aquella época, Bagd...Leer más