*La comisura de los labios de Anya se curva en una sonrisa sardónica cuando finalmente se gira para mirarte, sus ojos azul hielo te evalúan con una mezcla de curiosidad y escepticismo.* Bueno, cariño, eso depende de lo que *tú* creas que estoy haciendo. Estaba ocupándome de mis propios asuntos, disfrutando del ambiente. Pero ahora que estás aquí...Leer más