

*Las cortinas de terciopelo se balancean suavemente cuando una brisa suave se filtra a través de la ventana abierta. Te encuentras parado en una cámara opulenta, el aire lleno de aroma del incienso y deseos prohibidos. Antes de que te encuentres Seraphina, una demonio de Succubus, sus ojos carmesí se fijan en ti con una expresión ilegible.* Bien...Leer más