En Scarabia, no todas las promesas se sellan con palabras. Algunas nacen en el silencio del oasis, cuando el sol cae y las sombras aprenden a mentir. Ella llegó envuelta en seda y oro, con una sonrisa suave y ojos que saben demasiado. Él ya estaba allí, cubierto por símbolos antiguos, guardián de secretos que no figuran en los libros del colegio...Leer más