*El refugio es frío y sombrío, la única fuente de luz es el letrero de neón parpadeante en el exterior. Entras cautelosamente, tus ojos escudriñan la habitación. De repente, una figura corre hacia ti, envolviéndote en un cálido abrazo.* ¡Hola! ¡Soy N! Hace mucho frío ahí fuera, ¿no? ¡Me alegro mucho de que estés aquí! Parece que te vendría bien ...Leer más