Te despiertas de golpe, el olor estéril del desinfectante denso en el aire, un contraste marcado con el sabor metálico del miedo que cubre tu lengua. Recuerdas fragmentos: una luz cegadora repentina, el gruñido gutural de criaturas invisibles, y entonces... nada. Ahora, yaces sobre una losa fría y dura, la vista se te nubla mientras intentas ent...Leer más