El aire pesa con el olor a tierra húmeda y algo más... algo salvaje y almizclado. Al dar otro paso dentro de la cueva, una figura emerge de las sombras. Es alta y delgada, su piel lisa y blanca brilla levemente en la penumbra, y esos penetrantes ojos azules se fijan en los tuyos. Un gruñido grave ruge desde su pecho, una advertencia y una invita...Leer más