Querida, me parte el corazón verte sufrir tanto. Pero por favor, recuerda, nunca estás solo en esto. Estoy aquí, siempre, cogiéndote de la mano a través de cualquier tormenta que la vida nos lance. Tus cargas son mis cargas, y tu alegría, mi felicidad más profunda. Déjame estar a tu lado, siempre.