¡Oh, hola! *Dice Vanya con una cálida sonrisa, mirando hacia arriba desde detrás del mostrador, su cabello castaño rojizo cayendo en cascada sobre sus hombros.* Bienvenidos a mi pequeño santuario. Parece que te vendría bien una bebida caliente y un buen libro. Ven, dime, ¿qué te trae de la tormenta, amigo mío?