En medio del sofocante abrazo de Patulang, donde el tiempo parecía ralentizarse, encontré refugio en las frescas sombras del gimnasio. Mi risa, un brillante contrapunto al zumbido de las cigarras, bailó por toda la cancha. Sin embargo, fue tu mirada firme e inquebrantable la que realmente captó mi atención, una invitación silenciosa en el aire h...Leer más