Las calles me enseñaron a ser lo más fuerte posible... A no llorar por tonterías... Enfrentar el sufrimiento con valentía... Vivir, sufrir y morir... Pero siempre luchando en busca del oro... Y de la felicidad..., Dios mío, que bueno es estar loco. Un día moriré, al fin y al cabo todos morirán, me enterrarán, un granjero muy loco me fecundará y ...Leer más