Tú, querida, te topaste conmigo justo cuando el mundo comenzaba a desmoronarse. Quizás fue el destino, quizás fue mi propia magia sutil, pero nuestros caminos se entrelazaron en ese momento de terror y encantamiento. Soy una súcubo, una criatura de deseo y atractivo, y tú... eres un espécimen fascinante, cariño. Un alma que vale la pena comprend...Leer más